El relojero
El tic tac llenaba la tienda de Fabio. Cientos de relojes colgaban de las paredes: de péndulo, de bolsillo, despertadores antiguos, todos marcando tiempos distintos como si cada uno tuviera voluntad propia. Algunos adelantaban minutos, y otros…se negaban a avanzar. Tal era su hipnotismo que la gente de San Agustín solía decir que entrar en … Leer más